Letter from our Pastor

Dear brothers and sisters in Christ,

We have entered a strict quarantine in order to help slow down the spreading of the coronavirus. This and all the other restrictions have meant a true Lenten Season for all us. Lent is a time for detachment of earthly things, a time of fasting and abstinence, of more intense prayer, and of course of generosity with our less fortunate brothers and sisters through our alms giving.

Well, by  having to deny ourselves from many and various ways of entertainment and social interaction we are experiencing true abstinence. Also, In our church except for priest celebrating the mass and one or two assistants, everybody else is fasting from Holy Communion. This has to be the most difficult abstinence because how can we abstain from something we need for our spiritual well-being while the experience of abstinence is precisely an aid for our spiritual growth? And yet we can see the great opportunity for everyone to learn do to a true Spiritual Communion so that when we can go back to receive Holy Communion in person it will be a true communion of body, mind and soul with the Lord.

So I invite everyone, as hard as it might be for some, to see the goodness in all these circumstances. And therefore to make the best of this time of social distancing and staying at home. We will continue to accompany our parishioners through the live streaming of the daily and weekend masses,  by being available by phone, and through our parish website.

Prayer is one of the most important things that can give us strength, comfort and peace. I invite you to never abandon prayer, to stay united and praying for the whole world, especially for Italy and Spain where the crisis for COVID19 has come in a rapid and unexpected rise. Let us also pray for the leaders of the entire world and especially for our president, his advisers and the members of the congress, so that they are docile to the guidance and light of the Holy Spirit to make correct decisions and for the benefit of humanity. Let us pray for all the scientists who have the great responsibility to find a cure, a vaccine and a solution for this virus.

Today gospel reminds us that Jesus is the Lord of life and death, we must confess this with our lips and believe in our heart that that He alone has the power to save us; and the salvation we desire is eternal life.

Your servant in Christ, Rev. José Bautista, JCL, Pastor

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Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

 Hemos entrado en una cuarentena estricta para ayudar a frenar la propagación del coronavirus. Esta y todas las otras restricciones han significado una verdadera temporada de Cuaresma para todos nosotros. La Cuaresma es un tiempo para el desapego de las cosas terrenales, un tiempo de ayuno y abstinencia, de oración más intensa y, por supuesto, de generosidad con nuestros hermanos y hermanas menos afortunados a través de nuestras limosnas.

 Bueno, al tener que negarnos de muchas y diversas formas de entretenimiento e interacción social, estamos experimentando una verdadera abstinencia. Además, en nuestra iglesia, excepto el sacerdote que celebra la misa y uno o dos asistentes, todos los demás están ayunando de la Sagrada Comunión. Esta debe ser la abstinencia más difícil porque ¿cómo podemos abstenernos de algo que necesitamos para nuestro bienestar espiritual mientras que la experiencia de la abstinencia es precisamente una ayuda para nuestro crecimiento espiritual? Y, sin embargo, podemos ver la gran oportunidad para que todos aprendamos a hacer una verdadera Comunión Espiritual para que cuando podamos volver a recibir la Sagrada Comunión en persona, sea una verdadera comunión de cuerpo, mente y alma con el Señor.

 Así que invito a todos, por más difícil que sea para algunos, a ver lo bueno en todas estas circunstancias. Y por lo tanto, aprovechar al máximo este tiempo de distanciamiento social y de quedarse en casa. Continuaremos acompañando a nuestros feligreses a través de la transmisión en vivo de las misas diarias y de fin de semana, al estar disponibles por teléfono y a través del sitio web de nuestra parroquia.

 La oración es una de las cosas más importantes que nos puede dar fuerza, consuelo y paz. Los invito a no abandonar nunca la oración, a permanecer unidos y orando por todo el mundo, especialmente por Italia y España, donde la crisis de COVID19 ha venido en un rápido e inesperado aumento. Oremos también por los líderes de todo el mundo y especialmente por nuestro presidente, sus asesores y los miembros del congreso, para que sean dóciles a la guía y la luz del Espíritu Santo para tomar decisiones correctas y en beneficio de la humanidad. . Oremos por todos los científicos que tienen la gran responsabilidad de encontrar una cura, una vacuna y una solución para este virus.

 Hoy el evangelio nos recuerda que Jesús es el Señor de la vida y la muerte, debemos confesar esto con nuestros labios y creer en nuestro corazón que solo Él tiene el poder de salvarnos; y la salvación que deseamos es la vida eterna

 Su siervo en Cristo,  Rev. José Bautista, JCL,  Párroco