Letter from our Pastor

Dear brothers and sisters in Christ,
This weekend the children of our parish received Holy Communion for the first time. They, now understand the mystery of
transubstantiation, the change of substance of bread and wine
into the substance of Christ’s body and blood. They accepted
through this Sacrament that they belong to Him and are extension of His magnificent love.
Parents, encourage your kids to attend church every Sunday and
encourage them to receive the Holy Communion weekly, and for
the rest of their life with the hope of Eternal Life.
The Mystagogy brings us this week to the contemplation of the
sacrament of Holy Matrimony, this is a good time to invite all
married couples to renew their wedding vows and to ask God for
continuing blessings in their life as spouses, parents and friends.
I always remind the married couples that although the public
renewal of their vows happens from time to time, say at their
special anniversaries, or in our parish, this Sunday. The renewal
of marriage vows is to happen between husband and wife every
morning as they wake up and give thanks to God for another
day, so they turn to each other and renew their love and commitment to each other, and then ask for the grace of God to be able
to bring that commitment to fulfillment during the day. What better can it be, knowing you are newly married each day!
In today’s gospel, Jesus said to His disciples during the Last
Supper a new commandment: “Love one another. As I have
loved you, so you also should love one another” but do we really
know how Jesus love us? Are we able to love others in the same
way He loves us? Jesus loved us to the last drop of His blood on
Calvary. The most unselfish love, the one who gives everything
for the other, the total and perfect manifestation of true love. We
need Divine Grace to love this way. We need to prepare our
hearts to love, and ask Him for the grace of mercy to experience
the love for our brothers and sisters. Let’s practice God’s love
during our daily routines, with our co-workers, friends, family and
every one who needs to be loved.
Your servant in Christ,
Rev. José Bautista, JCL,
Pastor

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
Este fin de semana, los niños de nuestra parroquia recibieron la Sagrada
Comunión por primera vez., Ellos, ahora entienden el misterio de la transubstanciación, el cambio de la sustancia del pan y el vino en la sustancia del cuerpo y la sangre de Cristo. Ellos aceptaron a través de éste
Sacramento que ellos pertenecen a El y son una extensión de su magnífico amor.
Padres, animen a sus hijos a venir a misa los Domingos y anímenlos a
recibir la Sagrada Comunión semanalmente, y por el resto de sus vidas
con la esperanza de la Vida Eterna.
La Mistagogía nos trae esta semana a la contemplación del sacramento
del Santo Matrimonio, es una buena oportunidad para invitar a todas las
parejas casadas a renovar sus votos matrimoniales y a pedirle a Dios
bendiciones continuas en sus vidas como cónyuges, padres y amigos.
Siempre recuerdo a las parejas casadas que, aunque la renovación pública de sus votos ocurre de vez en cuando en aniversarios especiales, o en nuestra parroquia en este domingo, la renovación de los votos matrimoniales debe ocurrir entre marido y mujer cada mañana cuando se despiertan y dan gracias a Dios por otro día, se vuelven el uno al otro y
renuevan su amor y compromiso el uno al otro, y luego piden la gracia
de Dios para poder llevar ese compromiso a la realización durante el día.
Que mejor día puede ser, sabiendo que están recién casados cada día.
En el evangelio de hoy, Jesús le dice a sus discípulos , durante la Ultima
Cena un nuevo mandamiento: “ Ámense los unos a otros , como Yo les
he amado”. Pero realmente sabemos cómo Jesús nos ama? Somos
capaces de amar a los otros como El nos ama? Jesús nos amó hasta la
última gota de sangre de su cuerpo en el Calvario. El amor sin egoísmo,
el que da todo por los demás, la total y perfecta manifestación del amor
verdadero. Necesitamos de Gracia Divina para amar como El. Necesitamos preparar nuestros corazones para amar, para experimentar este amor con nuestros hermanos y hermanas. Practiquemos el amor de Dios
en nuestras rutinas diarias, con nuestros compañeros de trabajo, amigos, familia y todos los que necesiten ser amados.
Su siervo en cristo,
Rev. José Bautista, JCL. Párroco