From our Pastor

 

Dear brothers and sisters in Christ,

I wish that, in the midst of these crazy circumstances,  you all, nonetheless, had a wonderful Christmas day; and I wish you that the rest of this glorious and holy season of Christmas continues to bring you joy and peace throughout the year. Remember that the Christmas season is like a journey in a scenic route with several places where we stop to “enjoy the view,” to reflect and meditate in the mystery of the Incarnation we are celebrating.

Today is one of those moments as we celebrate the Solemnity of the Holy Family; Jesus, Mary, and Joseph. We contemplate two human beings who were entrusted a great responsibility, to be the parents,  of the son of God. They fulfilled their mission in obedience and love for God, and as they did so, they experienced the human love of Jesus in a very personal and intimate way. No other human being has had this honor and joy.

We are to learn from their humility, faith, perseverance, love, and unity. Indeed the hope for a better world begins with strong families where unity, understanding, forgiveness, and service to one another is their daily experience. Our modern life experience has changed the meaning and purpose of the family, where individualism, selfishness, intolerance, and even violence are increasingly deepening. But our Christian faith can change that grim panorama. Therefore, it is important that we know our faith and that we practice it, especially at home so that when we come to Church our liturgical celebrations become the communal expression of our individual family faith living.

Families need not do this alone, that is what the parish, the community of Faith is for, to help each other learn, practice, and testify to it. I encourage you to take full advantage of all the opportunities of faith formation that we offer at St Catherine of Siena.

Your servant in Christ,

Rev. José Bautista, JCL,

Pastor

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Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

 Ojalá, en medio de estas locas circunstancias, todos ustedes, no obstante, tuvieran un maravilloso día de Navidad; y les deseo que el resto de esta gloriosa y santa temporada navideña continúe brindándoles alegría y paz durante todo el año. Recuerda que la temporada navideña es como un recorrido en una ruta escénica con varios lugares donde nos detenemos para “disfrutar de la vista”, para reflexionar y meditar en el misterio de la Encarnación que estamos celebrando.

 Hoy es uno de esos momentos en los que celebramos la Solemnidad de la Sagrada Familia; Jesús, María y José. Contemplamos a dos seres humanos a los que se les confió una gran responsabilidad, ser los padres, del hijo de Dios. Cumplieron su misión en la obediencia y el amor a Dios, y al hacerlo, experimentaron el amor humano de Jesús de una manera muy personal e íntima. Ningún otro ser humano ha tenido este honor y este gozo.

 Debemos aprender de su humildad, fe, perseverancia, amor y unidad. De hecho, la esperanza de un mundo mejor comienza con familias sólidas donde la unidad, la comprensión, el perdón y el servicio mutuo es su experiencia diaria. Nuestra experiencia de vida moderna ha cambiado el significado y el propósito de la familia, donde el individualismo, el egoísmo, la intolerancia e incluso la violencia se profundizan cada vez más. Pero nuestra fe cristiana puede cambiar ese oscuro panorama. Por lo tanto, es importante que conozcamos nuestra fe y que la practiquemos especialmente en casa para que, cuando vayamos a la Iglesia, nuestras celebraciones litúrgicas se conviertan en la expresión comunitaria de nuestra vida de fe familiar individual.

 Las familias no necesitan hacer esto solas, para eso es la parroquia, la comunidad de fe, para ayudarse unos a otros a aprender, practicar y dar testimonio de ello. Los animo a aprovechar al máximo todas las oportunidades de formación en la fe que ofrecemos en Santa Catalina de Siena.

 Su siervo en Cristo,

Rev. José Bautista, JCL, 

Párroco