Dear brothers and sisters in Christ,

As we celebrate, the  4th of July: United States,  Independence Day, we pray to God and to Mary the Virgin under the advocacy of the Immaculate Conception, as the patron saint of this country, to help us and strengthen us in this spiritual fight throughout the world, and especially in the United States, so that respect, equality and freedom are safeguarded. Let us ask the Holy Spirit to guide us in these upcoming presidential elections, so that our vote is a reflection of our faith: what we profess with our mouth must be sustained by our actions. We cannot have idols in our lives. Let us no longer follow men, but let us look up to heaven and follow Christ.

In today’s Gospel, Jesus in his infinite love, affirms to us that the truth is revealed to the small and humble and not to the wise and rich. Tenderly, Jesus invites us to be like Him who is meek and humble of heart. But make no mistake, he does not mean by these words to be weak and oppressed;  no, on the contrary, the greatness of the human being, in his humility, makes him the strongest of all, because he will know the kingdom of God and his justice, with which he will win many battles. He also invites us to trust and find relief and rest in Him, since the burdens with him are less heavy. He, who is the Almighty Son of God, knows what is in the hearts of men and what are the burdens that we carry and trusting him completely, we will obtain rest through his promises and his word. I invite you to offer a humble and pure heart to the Lord.

Your servant in Christ,

Rev. José Bautista,  JCL, Pastor

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Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

 En éste fin de semana celebramos el 4 de Julio, Día de la Independencia de Estados Unidos, y rogamos a Dios y a María la Virgen en su advocación de la Inamculada Concepción, quien es la patrona de éste país, que nos ayuden y fortalezcan en ésta lucha espiritual que se libra en el mundo entero, y en Estados Unidos en especial para que el respeto, la igualdad y sobre todo la libertad sean salvaguardados. Pidamos al Espíritu Santo que nos guíe en estas próximas elecciones presidenciales, para que nuestro voto sea un reflejo de nuestra fe; que lo que profesamos con nuestra boca sea sustentado con nuestras acciones. No podemos tener ídolos en nuestras vidas. Alcemos la mirada al cieno para no mirar más al hombre sino para seguir a Cristo.

En el Evangelio de hoy, Jesús en su infinito amor, nos afirma que la verdad es revelada a los pequeños y humildes y no a los sabios y ricos. Tiernamente, Jesús nos invita a ser como El, que es manso y húmilde de corazón. Pero no nos equivoquemos, que no se refiere con éstas palabras a ser débiles y someternos a la opresión; no,  por el contrario la grandeza del ser humano , en su humildad, le hace el más fuerte de todos, pues conocerá el reino de Dios y su justicia, con los cuales  ganará muchas batallas. Igualmente nos invita a que confiemos  y encontremos alivio, y descanso en El, pues las cargas son menos pesadas. El, que es el Hijo de Dios Omnipotente, conoce lo que hay en el corazón de los hombres y cuáles son las cargas que llevamos y  confiando completamente en El, obtendremos descanso a través de sus promesas y su palabra. Les invito a ofrecer un corazón humilde y puro al Señor.

 Su siervo en Cristo, 

Rev. José Bautista, JCL, Párroco