Dear brothers and sisters in Christ,

This is the best announcement: we are re-opening of the doors of the Church to all the parishioners. For the Glory of Our Lord Jesus Christ, starting Monday, May 18, we will again have masses with the congregation present. This brings great peace and hope for all of us and soothes our hearts. It has been only three months since the closing of the doors, and yet it  has felt like a year! We missed  you and I am sure you all missed coming to the House of the Lord. Let me say it already: Welcome back home!

In today’s gospel, Jesus says: “…I will ask the Father, and He will give you another Advocate to be with you always, the Spirith of truth.”  This is a promise of hope, a promise that He will not abandon us. It is a promise that  God has a better tomorrow for all. We are to embrace  the Lord’s Peace in our hearts, and  in our family so that it can grow and  reach others to transform the world; the change begins with ourselves. To accomplish this, Jesus sent us the gift of the Holy Spirit, who will strengthen, and inspire us to understand  and practice His teachings.

Within this context of peace and healing, we arrive to the  Mystagogy of the Sacrament of Anointing of the Sick. It is undeniable that we need Jesus’ peace and healing particularly when we feel weak, sick and dying. At these times, He gives his strength and companionship through this most beautiful sacrament of mercy to those who are gravelly ill, chronically ill and or dying.  This is a sacrament for the forgiveness of sins; because healing begins with forgiveness, and does peace. Those who are sick are invited to enter the forgiving, loving and healing embrace of Christ, to receive peace and the strength to glorify God through their suffering.  And when God deems it  right  for the salvation of the believer He also gives the physical healing.  To learn more about this sacrament,  I invite everyone to read in the Catechism of the Catholic Church Nos. 1499-1532, and to visit  FORMED.org for the video on  this subject. I would like to remind families who have members who are gravely or chronically sick, or dying  to let us know.  You can easily request a visit to the sick through our  Website or by calling the parish office.

Your servant in Christ, Rev. José Bautista, JCL, Pastor

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Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

 Este es el mejor anuncio: estamos reabriendo las puertas de la Iglesia a todos los feligreses. Para la Gloria de Nuestro Señor Jesucristo, a partir del lunes 18 de mayo, nuevamente tendremos misas con la congregación presente. Esto trae gran paz y esperanza para todos nosotros y alivia nuestros corazones. ¡Han pasado solo tres meses desde el cierre de las puertas y, sin embargo, se ha sentido como un año! Los extrañamos y estoy seguro de que todos extrañaron venir a la Casa del Señor. Déjame decirlo ya: ¡Bienvenido de vuelta a casa!

En el evangelio de hoy, Jesús dice: “… le pediré al Padre, y Él te dará otro Abogado para estar siempre contigo, el Espíritu de la verdad”. Esta es una promesa de esperanza, una promesa de que Él no nos abandonará. Es una promesa de que Dios tiene un mejor mañana para todos. Debemos abrazar la paz del Señor en nuestros corazones y en nuestra familia para que pueda crecer y alcanzar a otros para transformar el mundo; El cambio comienza con nosotros mismos. Para lograr esto, Jesús nos envió el don del Espíritu Santo, quien nos fortalecerá e inspirará a entender y practicar sus enseñanzas.

Dentro de este contexto de paz y curación, llegamos a la Mistagogia del Sacramento de la Unción de los Enfermos. Es innegable que necesitamos la paz y la curación de Jesús, particularmente cuando nos sentimos débiles, enfermos y moribundos. En estos momentos, Él da su fuerza y ​​compañía a través de este sacramento de la misericordia más hermoso a aquellos que están gravemente enfermos, enfermos crónicos o moribundos. Este es un sacramento para el perdón de los pecados; porque la curación comienza con el perdón y hace la paz. Los que están enfermos están invitados a entrar en el abrazo perdonador, amoroso y sanador de Cristo, a recibir paz y la fuerza para glorificar a Dios a través de su sufrimiento. Y cuando Dios lo considera correcto para la salvación del creyente, también da la curación física. Para aprender más sobre este sacramento, invito a todos a leer en el Catecismo de la Iglesia Católica Nos. 1499-1532, y a visitar FORMED.org para ver el video sobre este tema. Les recuerdo que si tienen miembros con enfermedades graves o crónicas, o que están en agonia, que  por favor nos dejen saber. Pueden solicitar fácilmente una visita a los enfermos a través de nuestro sitio web o llamando a la oficina parroquial

Su siervo en Cristo,  Rev. José Bautista, JCL, Párroco